Cada día con media hora de desconexión pone una piedra en el camino, por muchas sesiones que hagas. Diez piedras, diez días, abren una sala del santuario. Las crías nacen pequeñas y crecen en tres fases: al principio son una bolita, luego les sale la cola o las alas, y de adultas estrenan su accesorio.
Nueva sesión de paz
Disfruta de tu tiempo sin mirar el móvil, hagas lo que hagas.
Toca algo de abajo y luego toca la sala para dejarlo ahí. Arrastra un mueble para moverlo, o tócalo sin arrastrar para quitarlo. Una criatura cerca de una cama se duerme, y cerca de un asiento se sienta sola.
Toca algo de abajo y luego toca el jardín para dejarlo ahí. Arrastra lo que ya esté puesto para moverlo, o tócalo sin arrastrar para guardarlo otra vez.
Cada familia tiene su propia casa. Ahí viven todas las que has ido encontrando, quepan o no en el reino.
Todo vive solo en este móvil. Exporta de vez en cuando.
Pitidos suaves al tocar y al conseguir algo.
Cada día que completas una sesión se pone un huevo nuevo en el nido, hasta cinco. Solo incuba uno a la vez y las horas de paz van siempre a ese. Al abrirlo entra otro enseguida, así que tus horas siempre cuentan para algo. Lo que viene detrás no se ve hasta que le toca. De cada huevo nace siempre una criatura, y cuanto más raro es el huevo, más tarda en abrirse.
Las semillas y los adornos del castillo no salen de los huevos: los traen los visitantes que aparecen tras una sesión larga. Una semilla se planta sola en un hueco del reino y puede salir un arbolito o un parterre de flores, y eso no se sabe hasta que brota. Las plantas no crecen solas: solo suben de fase cuando eliges lluvia en el evento del cielo, que aparece al terminar una sesión de media hora o más. Cuatro riegos y está crecida del todo. Como el cielo solo se puede soltar en una cosa, cada vez decides tú: agua para el jardín o sol para el huevo.
Si te pillan dos veces con el móvil en una misma sesión, ese huevo se congela, el rato de esa sesión se pierde y ese día el nido se queda vacío: las horas que hagas después ya no llenan nada. Para descongelarlo: un pase de rescate, o una sesión de rescate de dos horas seguidas sin tocar el móvil ni una vez.
Si un día no haces nada, un escudo lo tapa solo para que no se rompa la racha.
Para comprobar que todo funciona sin esperar días. Quítalo antes de dar la app por definitiva. Cada botón dispara un evento real, no una imitación.
Mi Reino · versión